Clínica HispanaNueva SaludHouston
Volver al blogSalud

Menopausia e infecciones urinarias que se repiten

Por qué después de la menopausia las infecciones de orina vuelven más seguido, qué señales vigilar y qué se revisa en la consulta en Bellfort, Houston.

Equipo médico de Clínica Hispana Nueva Salud7 min

Muchas mujeres nos cuentan lo mismo con palabras distintas: "Antes me daba una infección de orina cada tantos años, y desde que se me retiró la regla ya llevo tres en este año". No es casualidad ni falta de higiene. Después de la menopausia el cuerpo cambia en zonas que casi nadie relaciona con la vejiga, y esos cambios hacen que las bacterias tengan el camino más fácil.

En este artículo te explicamos qué pasa por dentro, qué señales vale la pena tomar en serio aunque parezcan "lo de siempre", qué revisa el equipo médico de la clínica cuando llegas con otra infección y qué costumbres ayudan a espaciarlas.

Lo que cambia por dentro cuando bajan los estrógenos

Los estrógenos no solo tienen que ver con la regla. También mantienen gruesos, húmedos y elásticos los tejidos de la vagina, de la uretra (el conducto por donde sale la orina) y de la parte baja de la vejiga. Cuando esa hormona baja de forma permanente, pasan varias cosas a la vez:

Qué cambiaCómo se notaPor qué abre la puerta a la infección
Tejidos vaginales y de la uretra más delgados y secosResequedad, ardor o molestia en las relacionesUna piel más fina se irrita y defiende peor la entrada de bacterias
Menos lactobacilos en la flora vaginalA veces flujo distinto o mal olorEsas "bacterias buenas" mantenían un ambiente ácido que frenaba a las que vienen del intestino
Músculos del piso pélvico más débilesEscapes al toser o sensación de peso abajoLa vejiga puede no vaciarse del todo
Vaciado incompleto de la vejigaGanas de volver al baño poco después de orinarLa orina que se queda dentro es un buen lugar para que las bacterias se multipliquen

Ninguno de estos cambios es una enfermedad por sí mismo. Son parte de la etapa. Pero juntos explican por qué una infección que antes llegaba de vez en cuando ahora regresa a las pocas semanas o meses.

Por qué no siempre se siente como antes

A los 30 años una infección de orina suele avisar con claridad. Después de los 50 o 60, a veces las molestias son más difusas y se confunden con la resequedad vaginal o con la vejiga "floja" de todos los días. Fíjate en estas pistas, sobre todo si aparecen de golpe o son diferentes a tu normalidad:

  • Un ardor que no está en la piel de afuera sino al final de la micción, cuando ya terminas de orinar.
  • Presión o cólico por encima del pubis que no tenías la semana pasada.
  • Escapes nuevos o más frecuentes, cuando hasta ahora te controlabas bien.
  • Orina con un olor fuerte y distinto que no se va aunque tomes más agua.
  • Cansancio raro o sentirte "destemplada" sin otra explicación, algo que en esta edad a veces es la única señal.

Si notas varias de estas cosas a la vez, es mejor revisarlo pronto que esperar a ver si se pasa. Y si ya tuviste dos o más infecciones en seis meses, vale la pena decirlo desde el principio de la consulta, porque cambia lo que se busca.

Qué revisamos en la consulta cuando la infección vuelve

En la visita por infecciones urinarias, el equipo médico de la clínica empieza por escucharte: cuándo comenzaron las molestias, cuántas infecciones has tenido en el último año, qué tratamientos tomaste antes y si terminaste cada uno, si tienes resequedad vaginal, escapes o diabetes. Esa historia es tan importante como la muestra.

Después viene la parte práctica. Aunque sea tu tercera o cuarta infección del año y ya reconozcas la molestia, con síntomas te hacemos un examen de orina en la clínica y, si hay infección, ese mismo día enviamos tu receta a la farmacia que elijas, de forma electrónica, ya sea una cercana a tu casa en Bellfort o a tu trabajo, y antes de que te vayas te repasamos en español cómo tomarla, qué hacer si te cae pesada y en cuántos días deberías notar alivio.

Cuando las infecciones se repiten, el examen rápido no siempre basta. Por eso, en mujeres con infecciones seguidas, lo habitual es pedir también un urocultivo: en el laboratorio esa misma muestra se siembra para identificar el germen concreto y comprobar contra cuáles tratamientos sigue siendo sensible, algo clave si ya te han dado varios. Ese resultado tarda unos días, y te avisamos cuando llega. Si la bacteria no responde bien al tratamiento inicial, el equipo médico lo ajusta con esa información.

Además, según tu caso, puede valorar:

  • Si hay resequedad o adelgazamiento de los tejidos vaginales que esté favoreciendo las infecciones. En nuestro servicio de ginecología se hace una revisión ginecológica básica, y se habla de los tratamientos locales que existen para esta etapa; si convienen o no en tu caso se decide en consulta, contigo.
  • Si conviene revisar el azúcar en sangre, porque la glucosa alta también facilita las infecciones. Esto se hace con exámenes de sangre y, si ya vives con diabetes, con el seguimiento de condiciones crónicas.
  • Si la vejiga se vacía por completo o si hay escapes que conviene estudiar aparte.

Cuando un resultado muestra algo que necesita estudio más a fondo, por ejemplo sangre en la orina que no se explica por la infección o infecciones que siguen volviendo a pesar del tratamiento, el equipo médico de la clínica orienta la referencia a un urólogo o a otro especialista y te explica por qué y qué llevar a esa cita.

Hábitos que ayudan a espaciar las infecciones

No hay un truco que las elimine para siempre, pero hay costumbres que reducen las oportunidades que tienen las bacterias:

  1. Toma agua a lo largo del día, sin forzarte a cantidades exageradas, salvo que alguien te haya indicado limitar líquidos por el corazón o los riñones.
  2. No aguantes las ganas por miedo a no encontrar baño. Orina cuando el cuerpo lo pide.
  3. Date tiempo al orinar. Inclinarte un poco hacia adelante y esperar unos segundos más ayuda a vaciar la vejiga.
  4. Orina después de las relaciones, y si hay resequedad que causa molestia, coméntalo en la consulta en lugar de aguantar.
  5. Límpiate de adelante hacia atrás y evita duchas vaginales, jabones perfumados o talcos en la zona íntima, que alteran la flora.
  6. Cuida el estreñimiento, porque el intestino lleno presiona la vejiga y dificulta vaciarla.
  7. No guardes antibióticos sobrantes ni tomes los de otra persona "por si acaso". Además de no curar bien, eso hace que la siguiente infección sea más difícil de tratar.

Sobre los remedios caseros, la mejor regla es sencilla: pueden acompañar, pero no reemplazan el examen cuando hay síntomas.

Cuándo ir a urgencias en lugar de esperar consulta

Una infección de vejiga puede subir a los riñones, y en mujeres mayores eso a veces avanza más rápido. Estas situaciones no son para la consulta de la tarde, sino para el 911 o la sala de emergencias:

  • Escalofríos que te hacen temblar, fiebre alta y un dolor que se va hacia un lado de la cintura
  • Vomitar todo lo que bebes, hasta el agua
  • Desorientación fuerte, una somnolencia que no es normal en ti o un desmayo
  • Sentir la vejiga llena y que no salga ni una gota

Si cuidas a tu mamá o a tu abuela, estas señales también aplican para ella.

Si la menopausia te trae una infección tras otra

No tienes que resignarte a vivir con antibiótico en la bolsa. Clínica Hispana Nueva Salud está en 7640 Bellfort Ave, en el sureste de Houston, cerca del aeropuerto Hobby, con estacionamiento gratuito. Puedes llegar sin cita o llamar antes para apartar tu hora; si ya tienes resultados de cultivos anteriores o la lista de tratamientos que te han dado en el último año, tráelos, porque con ese historial el equipo médico de la clínica entiende mucho mejor por qué la infección vuelve y qué conviene revisar esta vez.

¿Tienes preguntas sobre tu salud?

Agenda una visita en Clínica Hispana Nueva Salud.

Llamar a la clínica

Preguntas frecuentes

Resolvemos tus dudas

Lo que más nos preguntan antes de la primera visita.